Prólogo a la edición en español de

Contradicciones históricas en la civilización de los Estados

Unidos. Las masas afroamericanas como vanguardia*

 

Ricardo J. Solís Herrera

 

I.

La historia de las distintas ediciones de Contradicciones históricas en la civilización de los Estados Unidos. Las masas afroamericanas como vanguardia, de la filósofa revolucionaria Raya Dunayevskaya, todas realizadas en inglés, a excepción de ésta —que es la primera  que se publica en lengua española—, establece correlatos con acontecimientos históricos notables en el curso de las luchas negras norteamericanas durante los últimos cincuenta años. Es así que las dos primeras ediciones realizadas en 1963 se encuentran en relación con el centenario de la Proclamación de Emancipación (1863) y la Marcha por los Derechos Civiles de agosto en Washington. En la última edición (5ª) en inglés, fechada en 2003, destaca la referencia a la rebelión de junio en Benton Harbor, Michigan, contra el abuso policial.

Raya Dunayevskaya escribe el texto con la intención de emitir una declaración por parte de los News & Letters Committees –organización humanista marxista– respecto al centenario de la Proclamación de Emancipación. Ello, bajo el impacto que generó la sinergia de tres líneas de fuerza:

1)      El desarrollo del Movimiento por los Derechos Civiles entre 1955-1963 y sus acciones de mayor impacto, como: la huelga de los autobuses en Montgomery, las luchas contra la segregación en las escuelas, los sit-ins en las cafeterías sureñas de la cadena Woolworth, los Freedom Rides, así como otras luchas por la libertad en las ciudades del Sur.

2)      La participación de los News & Letters Committees en el Movimiento por los Derechos Civiles. El periódico de la organización, News & Letters, registró numerosos reportajes de primera mano sobre lo acontecido al interior del movimiento.

3)      La publicación de Marxismo y Libertad. Desde 1776 hasta nuestros días, de la autoría de Raya Dunayevskaya, en 1957. Este texto se constituyo como el horizonte teórico y filosófico a partir del cual se escribió Contradicciones históricas...

Si se mira con atención, la genealogía que el libro funda para sí permite advertir el lugar que el texto ocupa dentro de la propia totalidad histórica que reconstruye: la “dimensión negra” de las luchas del pueblo estadounidense. Es decir, el propio libro forma parte y es expresión de cuarenta intensos años de lucha de los negros norteamericanos. Es en este sentido que afirmamos que Contradicciones históricas en la civilización de los Estados Unidos no sólo se plantea una toma de posición desde el punto de vista político, sino también en términos de interpretación histórica.

 

II.

En nuestro caso, la lectura, discusión y traducción de Contradicciones históricas en la civilización de los Estados Unidos se realizó a la luz de las protestas por el asesinato de Trayvon Martin, en las afueras de Orlando, Florida, a manos de George Zimmerman (2012), así como de la eliminación de la Ley de Derechos al Voto [Voting Eights Act] (2013) en los Estados Unidos. Y, en un plano histórico, a 150 años de la Proclamación de Emancipación, firmada “casi a regañadientes” por Abraham Lincoln, y en el 50 aniversario de la Marcha a Washington.

El prólogo que ahora escribimos quiere vindicar la Marcha por los Derechos Civiles desde la perspectiva de las masas de mujeres y hombres que la hicieron posible; de aquellos miles de seres humanos que no tuvieron a la mano un micrófono para hacerse escuchar y que recurrieron a otras vías, quizás más colectivas, que permitieron la expresión de sus ideas y sentires. Nos referimos no a quienes se subieron al templete, sino a aquellos que lo levantaron, como dicen los zapatistas.

De ningún modo despreciamos lo hecho y dicho por las figuras más visibles del movimiento; muy por el contrario: los tenemos en alta estima, ya fuera Martin Luther King Jr. y su yo tengo un sueño o John Lewis, quien fuera el orador más joven en aquella ocasión y quien, según testimonio de Eugene Gogol, vertió un discurso más radical que el de Luther King.

Sobre todo, es importante restituir la impronta contestataria de la marcha, cuando el 28 de agosto de 2013, en la ceremonia oficial de conmemoración, Barak Obama, con la presencia en primera línea de los ex-presidentes Jimmy Carter y Bill Clinton, pronunció un mensaje vacío de contenido para las masas negras –que aún luchan porque sus derechos civiles sean respetados– desde la escalinata del monumento a Lincoln, donde Martin Luther King Jr. compartió ante las masas lo que alguna vez soñó.

 

 

III.

¿Cómo surgió la idea de traducir Contradicciones históricas en la civilización de los Estados Unidos para un público hispanohablante? Esta historia tiene dos raíces; ambas emergen del seno del proyecto de investigación colectiva: Interculturalidad y relaciones interétnicas entre los afrodescendientes y los indígenas en México y nuestra América (PAPIIT IN-404013), cuyo responsable es el Dr. J. Jesús María Serna Moreno (investigador del CIALC-UNAM).

La primera raíz surgió de la invitación que las organizaciones civiles costachiquenses nos hicieron, al proyecto PAPIIT, para colaborar en la organización del foro de discusión: Los pueblos negros en movimiento por su reconocimiento, a realizarse en octubre de 2011 en la comunidad Charco Redondo, Oaxaca. En una de las reuniones preparatorias surgió la preocupación de llevar algún material útil para las organizaciones. Entre las y los compañeros decidimos hacer un compilado de ensayos monográficos donde se diera cuenta de otras experiencias de lucha en América Latina por el reconocimiento de los pueblos negros o afrodescendientes.

La segunda apareció tiempo después, entre las y los compañeros del proyecto, quienes seguíamos con la inquietud de profundizar en el trabajo de una radiografía de los movimientos afroamericanos en el continente; faltaba entonces investigar el caso de los Estados Unidos. Sin embargo, el asunto volvió a pasar a primer plano debido a la organización por parte del proyecto de investigación colectiva de una mesa redonda en la UNAM con motivo del 194 aniversario del nacimiento de Karl Marx, donde participaron Jesús Serna y Eugene Gogol. Allí, miembros del proyecto nos acercamos a Eugene y le comentamos nuestro interés por conseguir American Civilización on Trial, de Raya Dunayevskaya —título en ingles del libro que ahora prologamos—, así como otros textos sobre las luchas negras en Estados Unidos: Indignant heart. A Black Worker’s Journal, de Charles Denby (USA, Wayne State University, 1989) y Dialectics of Black Freedom Struggles. Race, Philosophy and the Needed American Revolution, de John Alan (USA, News & Letters Committees, 2003).

Al poco tiempo, los libros ya estaban en nuestras manos. En consecuencia, las y los miembros del proyecto PAPIIT decidimos iniciar el seminario: Perfil histórico de las luchas negras en los Estados Unidos de América. Durante todo el año 2013, nos reunimos en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, los miércoles, cada quince días, para discutir, traducir y emular lo realizado por Raya Dunayevskaya y, en general, por toda la organización News & Letters, en Contradicciones históricas de la civilización de los Estados Unidos.

Afortunadamente, cuando estábamos haciendo los preparativos para llevar a cabo el seminario, David Gómez, filósofo nuestroamericanista, con entusiasmo y disposición se ofreció para hacer la traducción al español —lo cual agradecemos mucho porque, gracias a su trabajo, podemos tener acceso al texto en nuestra lengua.

 

IV.

La pertinencia de hacer un ejercicio de lectura crítica de Contradicciones históricas desde América Latina se fundamenta en la imperiosa necesidad de acercarnos a ese otro Estados Unidos, así como de reconstruir históricamente las relaciones entre Estados Unidos y América Latina desde otro horizonte —mediado siempre por el carácter internacionalista de sus luchas libertarias. Asimismo, es de suma importancia conocer la historia y actualidad de las luchas negras en los Estados Unidos, para así tener una radiografía a escala continental del movimiento afroamericano.

De manera breve, queremos hacer una propuesta de lectura general que apunta a pensar la dimensión negra norteamericana desde un horizonte nuestroamericanista[1]. Dicho de otro modo: Afroamérica y Nuestra América establecen una dialéctica que es necesario desarrollar a plenitud. Es en este sentido que se nos presenta la tarea irrenunciable de reconstruir las mediaciones que articulan la vida histórica, las experiencias de lucha y los actos de cultura entre la dimensión negra norteamericana y Nuestra América.

A nuestro modo de ver, la revolución haitiana (1791-1804) es la simiente de la dialéctica entre Nuestra América y Afroamérica. Nuestra América nace con la lucha de los esclavos en Saint Domingue, dirá el historiador trinitario y militante trotskista CLR James[2]. Los sucesos victoriosos de Haití se constituyen como el “punto de partida de los nuestroamericanos para la toma de conciencia de sí mismos”. Por su parte, Afroamérica concibe esta revolución como su victoria más preciada: la única revuelta de esclavos que ha logrado tomar el poder.

Resulta importante destacar que dos terceras partes de la población de la zona occidental de la Quisqueya, que los colonialistas llaman Saint Domingue, habían hecho la travesía transatlántica al momento del inicio de la rebelión de los esclavos en el norte de la isla. La guerra que libera a Haití opera, en buena medida, a partir de elementos culturales africanos reconfigurados a las nuevas condiciones; es decir, los elementos africanos transculturados devienen también en la expresión de la cultura de Nuestra América.

El perfil etnocultural de Afroamérica no sólo se constituye por la matriz africana —que, de entrada, ella misma es diversa—, ya que la experiencia de los afroamericanos no está escindida de la realidad etnocultural de Nuestra América. De ahí que tome un profundo significado la llamada de atención que hace Luz María Martínez Montiel con respecto a la existencia de procesos caracterizados como de “indigenización del africano y africanización del indígena”. Cuestión que no se encuentra alejada históricamente de ese otro Estados Unidos, donde los amerindios y negros norteamericanos son parte fundamental, tal y como lo relata el conocido libro de Howard Zinn: La otra historia de los Estados Unidos.

La totalidad etnocultural de raíces diversas que integran los pueblos nuestroamericanos se expresa, de una u otra manera, en Afroamérica. Todo depende de las especificidades históricas que se manifiesten en cada uno de los procesos de formación nacional. En el caso que nos atañe, es necesario poner atención en el factor étnico que compone lo que Raya Dunayevskaya denomina a lo largo de este libro como la “dimensión negra” en los Estados Unidos.

La aproximación a ese otro Estados Unidos la hemos hecho a partir de dos claves que el propio humanismo marxista y Raya Dunayevskaya, como una de sus mejores exponentes, nos ofrecen: 1) todo trabajo debe tener como horizonte la unidad entre la práctica y la teoría, y 2) la necesidad de desarrollar una filosofía emancipatoria para nuestros días y ad hoc a nuestras circunstancias históricas, en el sentido de que las luchas y los procesos de cambio social requieren de la dirección de una filosofía de la liberación.

Contradicciones históricas en la civilización de los Estados Unidos propone y defiende tres tesis fuertes —las cuales suscribimos. La primera versa sobre el carácter decisivo que el pueblo negro posee en la formación de la civilización norteamericana; es decir: las masas negras han desempeñado un papel de vanguardia en la historia del “vecino del norte”, no en el sentido de constituirse en un partido dirigente, sino de ser un pueblo en movimiento que va erigiéndose como el indicador por el cual es juzgada la civilización norteamericana.

La segunda tesis: a partir de un riguroso análisis histórico y filosófico de la Guerra de Independencia de las trece colonias y, posteriormente, de la Guerra Civil o de Secesión, Raya Dunayevskaya propone la idea que afirma el carácter inacabado o inconcluso de las revoluciones en los Estados Unidos —lo cual significa que la revolución en este país nunca se ha logrado desarrollar a plenitud.

Y, la tercera tesis, ubicada en una escala mayor, vindica las “raíces norteamericanas de Marx”, las cuales descansan en la convergencia libertaria de las luchas negras y las luchas obreras en los Estados Unidos.

 

V.

Este prólogo no puede concluir sin asentar algunas líneas que presenten a nuestra autora. Raya Dunayevskaya (Rae Spengler) es la creadora y principal promotora de la filosofía del humanismo marxista en los Estados Unidos. Nacida en Ucrania en 1910, migró a los doce años (1922) a los Estados Unidos, con su padre. Desde muy joven militó en organizaciones comunistas y tuvo colaboraciones cercanas con la “dimensión negra” del pueblo norteamericano; trabajó en las oficinas del periódico Negro Champion, publicación perteneciente a The American Negro Labor Congress, entre los años de 1925-1927. En general, éstos fueron años de aproximación a la realidad norteamericana a partir de la “dimensión negra”.

En 1928, Raya fue expulsada de la Liga de los Jóvenes Trabajadores porque cuestionó una resolución que denunciaba a León Trotsky. Tal situación la llevó a buscar otros horizontes y cambió su residencia de Chicago a Nueva York.

Raya tiene una liga afectiva con México, debido a que, durante el año de 1937, trabajó como secretaria de idioma ruso con León Trotsky, cuando éste se encontraba asilado en nuestro país. Más tarde rompió con este revolucionario ruso y viajó de nuevo a los Estados Unidos.

Ya en la década de 1940, Raya Dunayevskaya había publicado varios ensayos sobre las luchas afronorteamericanas y la historia profunda que significaban. También, por esos años, militó en el Partido de los Trabajadores (de Estados Unidos) y fundó al interior del mismo, junto con el CLR James y Grace Lee Boggs, la tendencia del capitalismo de Estado. Estos tres pensadores-activistas protagonizarían interesantes y fecundos debates respecto a la dialéctica.

En 1955, ya fuera del Partido de los Trabajadores y disuelta la tendencia del capitalismo de Estado, Raya Dunayevskaya y sus colaboradores fundaron la organización humanista marxista News & Letters Committees[3]. Nuestra autora, de forma ininterrumpida, dirigió la organización por más de tres décadas. A su vez, Charles Denby, un obrero negro de la industria automovilística, dirigió el periódico News and Letters durante más de un cuarto de siglo; Denby, además, fue fundador de los comités y, durante 35 años, compañero político y organizativo de Raya Dunayevskaya.

A lo largo de más de medio siglo, desde sus años de juventud en la década de 1920 hasta su fallecimiento en 1987, Dunayevskaya fue una militante comprometida hasta el tuétano con los obreros, los negros, las mujeres y la juventud de los Estados Unidos —y, en general, con todos los sectores explotados y oprimidos del mundo entero. En consecuencia, Dunayevskaya asumió los retos que se le imponían a los marxistas revolucionarios y propuso el humanismo marxista como una tendencia filosófica, una praxis política y organizativa que se expresó a plenitud en su trilogía de revolución: Marxismo y Libertad (1956); Filosofía y revolución (1973); y Rosa Luxemburgo, la liberación femenina y la filosofía marxista de la revolución (1982).

 

 

Pedregal de Santo Domingo, Ciudad de México.
Mayo de 2014.



* Dicha edición será publicada en este mes (agosto) por Editorial Juan Pablos y Prometeo Liberado.

[1]La expresión es pertinente porque nos permite ubicarnos en una fértil tradición de pensamiento inaugurada por el poeta cubano José Martí, como es bien sabido. Ver: José Martí, “Nuestra América” (1891) en Martí, José, y Bolívar, Simón, Nuestra América, México, UNAM, 2004, pp.57-74.

[2] CLR James, “De Toussaint L’Ouverture a Fidel Castro”, en Revista Casa de las Américas, La Habana, año XVI, no. 91, julio-agosto de 1975.

[3] El nombre News and Letters es una alusión al Boston Newsletter (1704-1776), proyecto periodístico de los tiempos de la Revolución de Independencia norteamericana.