Hasta siempre compañera

Lorena Emilia Paredes González

Estudiante de la Escuelita Zapatista

Caracol II Oventic, Resistencia Y Rebeldía Por La Humanidad

 

Ya todos habrán leído, escuchando y vivido lo fantástico e interesante que es ser estudiante de la escuelita zapatista, no importa la comunidad, el clima o que tan lejos sea, todos regresamos con el corazón lleno y con la mente inquieta.

Ahí es donde se respira la libertad, se vive en resistencia y se come autonomía.

Durante los días que estas en comunidad, vives intensamente y solo recuerdas que tienes que volver a tu geografía… el día que te despiden.

Esa día por la mañana se reúnen todos, te regalan un poco de su música revolucionaria y unas palabras, que de mas esta decir que esas palabras hacen que se te haga un nudo en la garganta y por más que quieras agradecer a la comunidad todos los aprendizajes, tu cuerpo solo te permite decir un par de palabras, pues si continuas soltaras un millar de lágrimas…ese es el momento donde cantas el himno zapatista con más ganas y orgullo pues ya es parte de nosotros, los estudiantes.

En ese instante es cuando uno empieza a reflexionar sobre lo aprendido y como es que vamos a enseñarlo en nuestras casas, escuelas y centros de trabajo.

Nosotros lloramos, tal vez porque no somos muy fuertes, yo pienso que lloramos porque  vivimos y sentimos cada experiencia y de más está decir y recordar, esta es la experiencia más grande de mi corta vida.

Lloramos por la alegría de lo vivido, por la distancia geográfica que nos separara de la gente que nos quería aun sin avernos conocido, lloramos porque nuestro corazón se estremece al saber que nunca los volveremos a mirar, pero al mismo tiempo nuestro corazón es feliz al saber que las compañeras y compañeros zapatistas siguen y seguirán en lucha y están mejor que hace 20 años.

Yo iba camino a la camioneta en la cual nos regresarían al caracol II, cuando un niño rebelde zapatista me miro, me sonrió, me tomo de la mano y me dijo: HASTA SIEMPRE COMPAÑERA… con esas palabras el niño me dijo que él y yo éramos un nosotros, él y yo estaríamos lejos pero más cerca de lo que podríamos imaginar, él y yo luchamos y resistimos día a día y que nuestros corazones laten al mismo ritmo.

Él sabe que nunca nos volveremos a ver, pero desde entonces y para siempre somos compañeros y eso… eso nos une más a cada paso que damos en la construcción de un mundo o muchos mundos