EL CONFLICTO EN LA ZONA TRIQUI

Los que luchamos desde abajo y hacia la izquierda, captamos inmediatamente en donde radica el conflicto de San Juan Copala: es el sistema de dominio el quien tiene sojuzgado a este pueblo que a semejanza de otros pueblos de México, han existido así desde tiempos remotos.

Por un lado, los ricos y sus políticos han alimentado para su beneficio la formación de grupos rivales en la región, comprándoles las cosechas de café y plátano a precios bajos, dándoles a cambio, un pago en el que se incluía aguardiente y armas para que se embriagaran,  pelearan entre ellos y cayeran ante la autoridad, que una vez estando en este plano jurídico, los chantajeaban comprándoles sus productos a precios bajos, llegando incluso, a despojarlos de sus tierras.

Por el otro, la burocracia política, el poder judicial y los militares han creado un entramado para someterlos políticamente, destruyendo sus formas de gobierno tradicionales indígenas, al tiempo que imponen su dominio de explotación, despojo y sojuzgamiento; y por si esto fuera poco, los políticos del gobierno estatal, les arrebataron su categoría de municipio libre y los subordinaron a los municipios de Juxtlahuaca (en su mayor parte), así como también, a los de Putla y Constancia del Rosario.

En el Estado de Oaxaca, los gobiernos jamás han valorado a sus pueblos originarios; los dueños del poder y del dinero, en los que quedan incluidos los políticos, han menospreciado sus costumbres, sus valores y sus anhelos de autogobernarse; sólo se han servido de ellos para poder explotar su fuerza de trabajo, sus recursos y su cultura;  agregando que en la actualidad, los partidos políticos sólo los quieren para que den su voto en las elecciones.

El pueblo triqui, existió como cultura mixteca desde antes de los asentamientos de los mexicas en la zona lacustre del Anahuac; jamás, se dejaron someter de las imposiciones del imperio mesoamericano; posteriormente los españoles, quisieron usurpar los territorios de esa región mixteca y al pueblo Triqui, pero este grupo guerrero a través de sus costumbres ancestrales, defendieron todo a lo que tenían derecho; porque déjenme decirles que El poblado de San Juan Copala, desde tiempos prehispánicos fue un centro ceremonial denominado  Chuman’a, en donde se trataban y desarrollaban los asuntos religiosos, políticos, económicos, administrativos, sociales, culturales y otras formas de vida que han tenido a través del tiempo.

Los habitantes Triqui tienen muy desarrollado el concepto y sentimiento de la colectividad; dentro de un marco de respeto a sus ancestros a través de muchas generaciones, saben administrar los recursos naturales, así como gobernarse por sí mismos con justicia, en  beneficio de todos.

De esta manera puede explicarse la génesis de esas cruentas guerras que han vivido entre hermanos; no sólo unas cuantas décadas, sino toda su vida como grupo indígena en este país de indios; guerras, que tienen que ver con los procesos históricos vividos en la región, así como de los impactos de las dinámicas económicas y políticas estatales, regionales y nacionales. Un ejemplo por sólo citar sólo uno, es: su participación en la insurrección por la independencia, junto al Generalísimo José María Morelos y Pavón.

La existencia de organizaciones políticas que actúan en San Juan Copala dan testimonio que sus pobladores no son violentos por naturaleza como se les ha querido caracterizar para discriminarlos y despojarlos de sus tierras; los grupos triqui, desde siempre, se han levantado con banderas de lucha: la defensa de su  territorio, el autogobierno y la autonomía.

El Club.- En mayo de 1975, se creó la primera organización del pueblo Triqui; su lema “Re que ni Che Chia nia” (luchemos por nuestro pueblo), que adoptó los ideales de Guadalupe Flores Villanueva el “Nato”, joven originario del barrio El Rastrojo, quien luchó contra el cacicazgo durante toda su vida. La idea de este club era trabajar en paz en la región, conocer sus derechos, resolver sus conflictos agrarios con sus vecinos y formar cooperativas para comercializar sus productos; sin embargo, la violencia siguió y fue asesinado el 11 de agosto de 1976,  Luis Flores García, dirigente de esa organización.

MULT (Movimiento de Unificación y Lucha Triqui).- Apareció esta segunda organización el 10 de noviembre de 1981 en el barrio de Yosoyuki, el mismo barrio donde había surgido el Club y donde después surgiría el MULT-I. Heriberto Pazos Ortiz, miembro de la COCEI y trabajador adscrito  al Monte de Piedad; al separarse de la Cocei, comenzó a dirigir el Mult. A diferencia del Club, éste grupo se declaraba abiertamente político y afirmaba luchar por la defensa de la tierra, los recursos naturales, las libertades políticas y en contra de la represión.

El gobierno tanto estatal como federal a través del Partido Revolucionario Institucional introdujo sus agentes que desarrollarían su trabajo de divisionismo y corrupción creando una organización social que competiría el poder con las organizaciones sociales de izquierda; que en este caso, en este tiempo, sería en contra del MULT.

UBISORT (Unión para el Bienestar Social en la Región Triqui).- Organización creada por el gobierno del PRI  (Partido Revolucionario Institucional) estatal, desde 1994 para controlar la zona Triqui y sus recursos; es  una Organización Paramilitar ligada al PRI estatal, bajo el amparo del gobierno federal y dirigida por Rufino Juárez Hernández, que por medio del terror actúan contra una comunidad que se atrevió a desafiar a los caciques locales, declarando su autonomía. Con armas de alto poder (qué sólo usan los soldados en la Guerra), este grupo armado ha cerrado el paso al territorio indígena de San Juan Copala y ha ejecutado múltiples asesinatos, secuestros y violaciones de mujeres y niñas. Se alió al PUP para atacar al Municipio Autónomo.

El MULT comienza a tener una política diferente; en el año 2003, se impone a la postura de no a los partidos políticos, creando el  Partido unidad Popular (PUP); al siguiente año 2004, queda registrado el PUP, en el gobierno priísta que dirigía José Murat. Heriberto Pazos quien en vida conformó el Partido de Unidad Popular (PUP), el cual fue partícipe en algunas  alianzas con el PRI y con cierto vinculo al PAN, y que en declaraciones se opuso al proyecto de autonomía. Este nuevo partido, se dedicó al acarreo de las comunidades triqui vendiendo sus votos al PRI para que ganara la votación el candidato Ulises Ruiz Ortiz y quedara como gobernador del estado.

MULTI (Movimiento de Unificación y Lucha Triqui Independiente).- Este rompimiento se hizo público el día 20 de abril del 2006, cuando Timoteo Alejandro Ramírez, junto con varios fundadores del MULT conforma el Movimiento de Unificación y Lucha Triqui Independiente (MULT-I). En palabras que el mismo Timoteo cuenta, sabemos que fue la corrupción en la que cayó la dirigencia del MULT y la violencia con que se trataban los asuntos internos, lo que propició la formación del nuevo grupo, que mediante  un acuerdo logrado con la población triqui, se da paso a la formación del Municipio autónomo de San Juan Copala. Desde esa fecha El MULTI se une a la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), para seguir en la lucha popular.

Es necesario señalar que MULT también quiso formar parte de la APPO; sin embargo por los ataques que hizo MULT a Radio Universidad  no fue aceptado en el primer congreso de la APPO.

El MUNICIPIO AUTÓNOMO fue creado por los habitantes de San Juan Copala y 22 pueblos de la región triqui el Primero de enero del 2007; sus intentos de establecer la paz que han sido múltiples  para enfrentar la guerra colonizadora capitalista, se lograron y se ven cristalizados en la fundación del Municipio Autónomo. En su declaración de principios manifiestan lo siguiente:

“No queremos que nos malinterpreten; no queremos marginarnos de la sociedad, ni queremos hacer otro municipio más; tampoco queremos perder los recursos económicos que por ley nos corresponden. Queremos, sí gobernarnos a nosotros mismos, mediante la tradición de usos y costumbres, y creando nuestros propios proyectos de desarrollo en convivencia, salud, cultura”.

Actualmente estos anhelos de autonomía se han trastocado en denuncias que los habitantes desplazados del territorio de San Juan Copala están viviendo actualmente; la Ubisort y el Mult son los grupos paramilitares que se han encargado de ejecutar múltiples asesinatos, secuestros y violaciones de mujeres y niñas; desde el 14 de septiembre del 2010, aproximadamente 500 paramilitares mantienen tomado militarmente el edificio del Municipio Autónomo de San Juan Copala.

En el año del 2008 fueron asesinadas la locutoras de la Radiodifusora de San Juan Copala: Felícitas Martínez y Teresa Bautista.

En noviembre del 2009 el Estado intensifica la represión por medio de un cerco paramilitar, operado por las dirigencias de MULT-PUP y UBISORT (se impide el paso a una caravana del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra de Atenco), lo que coincide además con la aparición de los procesos electorales para renovar alcaldías en octubre de ese año.

Desde diciembre del 2009, la población de Copala sufre el acoso cruel y violento de grupos paramilitares bajo las órdenes de caciques priístas locales apadrinados por Ulises Ruiz Ortiz. Un cerco armado que dispara día y noche sobre hombres, mujeres y niños de la comunidad; ha destinado a una población entera a vivir en el terror y soportando la cesantía de los servicios más vitales: sin luz, sin agua, sin posibilidades de abastecerse de alimento y sin servicio médico; aunado a todo esto, el cerco paramilitar que rodea el territorio, impide entrar y salir con libertad, sólo puede hacerse bajo amenaza de muerte.  La situación de los habitantes de Copala es alarmante.

El 27 de abril del 2010,  la UBISORT abrió fuego contra una caravana humanitaria, hiriendo a activistas de derechos humanos y trabajadores de la Prensa, asesinando a Beatriz Cariño Trujillo y Tyri Antero Jaakkola.

El secuestro de 12 mujeres entre ellas 2 niñas y un bebé en manos de paramilitares el día 15 de mayo del 2010.

Los casos registrados el 20 de mayo del 2010 cuando el líder y fundador del Municipio Autónomo, Timoteo Alejandro, junto con su esposa Tleriberta Castro fueron asesinados.

El 8 de junio del 2010,  se impusieron por la fuerza de las armas y con el respaldo del gobierno de Ulises Ruiz  un grupo paramilitar quienes comandaban a la policía estatal y  tres retenes impuestos por la UBISORT, para evitar que entrara la caravana humanitaria denominada Bety Cariño y Jyri Jaakkola.

El 30 de julio del 2010 a las 12:15 hs del día, entraron más de 100 elementos de la policía preventiva con 30 hombres fuertemente armados en los que destacaban con su presencia por ser conocidos por la población: Rufino Juárez, Antonio Cruz (alias el pájaro), Ramiro Domínguez, Julio César Morales Martínez, todos ellos de la UBISORT.

21 de agosto del 2010, cuando Antonio Ramírez López, dirigente moral de Copala; Antonio Cruz García, líder del vecino poblado de Santa Cruz de Tilapa, Rigoberto Ramírez González de Agua Fría Copala que fueron asesinados, cuando organizaban una caravana de mujeres y niños que partiría 2 días después de Copala rumbo a la capital. Quedaron heridos en esta emboscada: Víctor De Jesús González de Santa Cruz Tilapa y Alfredo Martínez González.

El 13 de septiembre del 2010, por la madrugada, los paramilitares de la UBISORT y del MULT, retomaron el palacio Municipal de San Juan Copala; El 14 de septiembre del 2010, fueron heridas de gravedad María Rosa López y María Rosa Francisco, la misma compañera que en días pasados  estuvo secuestrada por paramilitares del MULT; el 18 de septiembre fue asesinado David García Reyes en el atrio de la iglesia y al día siguiente, Paulino Ramírez Reyes fue asesinado en su domicilio; además que destruyeron y , quemaron casas sin antes haber extraído cosas personales para robarlas el 20 de septiembre 2010. Estos hechos han sido denunciados en la Comisión interamericana de Derechos Humanos (CIDH) “… solicitó al Estado mexicano establecer medidas cautelares en favor de 135 triquis del municipio autónomo de San Juan Copala –todas y todos ellos desalojados- ante las agresiones de grupos paramilitares” (La Jornada, 10 de octubre).

Sin embargo, el 16 de octubre del 2010, fueron emboscados triquis desplazados de la comunidad, Teresa y su esposo Jordan; fueron asesinados y dos más, el chofer que los trasladaba y su esposa, resultaron gravemente heridos,  pese a las medidas cautelares.

Tanto la Ubisort como el Mult habían amenazado con volver a sacar las armas  y lo cumplieron, haciendo de Copala, una guerra de exterminio contra la población, que resiste en defensa de su autonomía; mientras tanto, el gobierno sigue financiando y encubriendo a los paramilitares, así como a los que bloquean los caminos. Este auténtico etnocidio del pueblo triqui, dista mucho de ser un conflicto interno, tal como el estado y los paramilitares lo maquillan. Este genocidio tiene como objetivo acabar con el proyecto de autonomía y además de apropiarse del territorio y sus recursos minerales y naturales para cederlos a los grandes capitales

Para denunciar todos estos acontecimientos que suceden en Copala, 100 mujeres y niños instalaron un plantón en el centro de la Ciudad de Oaxaca y una delegación también se instaló en la Ciudad de México. En la Ciudad de Oaxaca, se inició una huelga de hambre como forma de denuncia y protesta ante la impunidad que impera en la zona, en defensa de sus derechos humanos, denunciando las violaciones de las mujeres, señalando a Ulises Ruiz, como el principal responsable, así como a Felipe Calderón, ambos por su total silencio y quietud ante tales acontecimientos, tan brutales.

Desde que surgió el Municipio Autónomo de San Juan Copala la estrategia de lucha ha sido pacifica y la orientación era hacer una lucha sin responder con violencia a la violencia.
 Después de atacar a la Autonomía, ahora quieren exterminar todo vestigio de la lucha triqui, atacando en su mayoría a esta comunidad, sin importar su afiliación o postura política, teniendo más justificaciones para seguir reprimiendo al Municipio Autónomo.

Desde entonces la comunidad desplazada se ha movilizado intentando y llevando ayuda a su poblado; numerosos indígenas triqui han perdido la vida emboscados en su intento de entrar con víveres que la población requiere o por querer salir para salvarse; las mujeres y niñas son secuestradas, les cortan el cabello y sufren violaciones tumultuarias.

Y pareciera que a los asesinos no les basta en hacer todo lo que han hecho, siguen matando a sangre fría a los pobladores; día con día aparecen muertos en las noticias de los periódicos; es una guerra de exterminio contra los indígenas del país, no sólo de San Juan Copala. Sino en todo el territorio mexicano.

Compañeros y compañeras del pueblo de México, si tienes sentimientos, dignidad y coraje por estos sucesos, lucha por presionar a los que ostentan el poder en el país para que paren esta guerra imperialista contra los pueblos indígenas. Organicemos movilizaciones masivas en torno a este conflicto y por la solución de todos los problemas que actualmente vive el país.

 

Ya basta de llenar de sangre  y cadáveres el suelo mexicano!

¡Unamos nuestros esfuerzos por parar este genocidio!