DIGO LO QUE PIENSO*

 

Calle 13

 

Si-si-siempre digo lo que pienso.

Si-si-siempre digo lo que pienso.

Si-si-siempre digo lo que pienso.

Si-si-siempre digo lo que pienso.

Si-si-siempre digo lo que pienso.

 

No quiero ser tu artista favorito;

tampoco me interesa representar a Puerto Rico.

Pa representar a mi país están los deportistas:

lo mío es soltar la lengua y que resbale por la pista. 

Yo tengo del respeto que no se compra con plata:

soy un tipo decente sin tener que usar corbata;

rimando con franqueza soy todo un académico;

soy más polémico que Michael Jackson y su médico.

Siempre digo lo que pienso.

 

Mis letras groseras son más educadas que tu silencio.

Se equivocaron un par de novatos en la escena;

pero se disculparon, no hay ningún problema.

Tirar con indirectas, eso no es de hombres:

el que me tire a mí tiene que mencionar mi nombre.

Y, cuando me mencionan rimando estupideces,

los pongos a caminar en falda como los escoceses.

Con un buen manejo del vocablo,

rimando hay pocos caballos en el establo (¡Diablo!)

La envidia los bloquea;

tuvo que venir un rockero a darle clases de cómo se rapea.

 

 

Si-si-siempre digo lo que pienso;

aquí no hay armas: yo me la juego inteligente.

Si-si-siempre digo lo que pienso:

con dos palabras, puedo tumbarte un par de dientes.

Si-si-siempre digo lo que pienso:

cuando quiero decir algo, lo digo de frente.

Si-si-siempre digo lo que pienso:

Dejarte hablar, no combina con gente valiente.

 

Baterista de pequeño, rapero cuando adulto:

por eso riman a tiempo todos mis insultos;

a las mentalidades prehistóricas,

las capturo con grosería:

luego las mato con retorica.

Los problemas no se dan por sentado

—y más cuando hay abuso de parte del Estado.

 

Sería muy fácil para mí escribir un bolero,

o hacer un video rapeando encima de un velero,

con mujeres en pelotas acariciándome los huevos;

sacrificar mis ideales pa venderte un disco nuevo.

Si es así, mejor me quedo;

no se puede escribir sobre el dolor,

cuando se escribe con miedo (¡Oye!)

 

Conformarse y dejar de insistir

es como ver a alguien ahogándose y dejarlo morir.

No importa si me escucha una sola persona, por esta vez:

cuando conecto a uno, conecto a diez.

Qué importa si no sueno en la radio de mi país:

tengo el mundo dando vueltas con las letras que escribí;

me censuraron por razonas obvias:

porque fui más honesto con ustedes,

que lo que fui con mi ex-novia.

 

Yo soy el que te recuerda cómo estamos de jodidos,

y que todos tus problemas pueden ser como los míos (¡Oye!);

yo soy todo lo que tú escondes;

soy el que esta pa ti: dime cómo, cuándo y dónde (¡Oye!)

 

Si-si-siempre digo lo que pienso;

aquí no hay armas: yo me la juego inteligente.

Si-si-siempre digo lo que pienso:

con dos palabras, puedo tumbarte un par de dientes.

Si-si-siempre digo lo que pienso:

cuando quiero decir algo, lo digo de frente.

Si-si-siempre digo lo que pienso:

Dejarte hablar, no combina con gente valiente.

 

Hoy te va conocer el mundo entero:

te voy a ser famoso, pero por periquero,

alcalde drogadicto con cara de idiota:

ganarme esos grammies fue como venirme en tu boca.

Eres corrupto, tú lo sabes, yo no me chupo el dedo:

tienes cara de narcotraficante con miedo.

Con el dinero de las regalías de esta canción,

te prometo que te llevo a Cuba y te pago la rehabilitación.

 

No me vengas amenazar con la CIA;

yo también tengo amigos policías:

amigos en México, Colombia y Venezuela,

Cuba, Argentina, y hablo con ellos todos los días.

Tengo amigos que te han visto capeando el perico,

la coca oliendo, olfateando;

Pa que no digas que esto es un montaje,

yo te invito hacernos la prueba de dopaje.



* Pista incluida en el disco de Calle 13, Entren los que quieran, Sony, 2010. Puede escucharse en  Craneo Films, <https://www.youtube.com/watch?v=YWGVWGa5wuE> [8 sep. 2014].